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El trastorno temporomandibular, ¿causa mareos y desequilibrio?

El trastorno temporomandibular es una disfunción que afecta la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, así como los músculos y estructuras cercanas. Esta alteración puede provocar una amplia variedad de síntomas, más allá del dolor mandibular, incluyendo molestias cervicales, cefaleas y problemas vestibulares. De hecho, en muchos casos, el trastorno temporomandibular causa mareos y desequilibrio, debido a la estrecha relación entre la ATM, los músculos del cuello y el sistema nervioso central, que participa en el control del equilibrio corporal.

Trastorno temporomandibular, mareos y desequilibrio: ¿cómo están relacionados?

Su correcto funcionamiento es fundamental para la movilidad mandibular y el equilibrio general del sistema cráneo-cervical. Cuando existe una disfunción de la ATM, pueden aparecer dolores, limitación del movimiento y alteraciones posturales, ya que esta articulación se relaciona estrechamente con músculos y estructuras del cuello y la cabeza, afectando incluso el equilibrio corporal.

Disfunción de la ATM

La tensión o desalineación en la articulación temporomandibular afecta a músculos y nervios cercanos.

Tensión muscular

Se producen contracturas en la zona cervical y suboccipital que comprimen terminaciones nerviosas.

Afectación vestibular

La proximidad al oído interno y la alteración del flujo sanguíneo cerebral provocan mareos y desequilibrio.

Relación entre el trastorno temporomandibular y los mareos continuos

La disfunción de la articulación temporomandibular (ATM) puede afectar directamente al sistema vestibular, provocando síntomas como mareos continuos por ATM, inestabilidad o sensación de vértigo. Esto ocurre porque la ATM está anatómicamente cerca del oído interno, donde se encuentra el sistema vestibular, encargado del equilibrio. Además, los músculos implicados en la masticación y el control postural (como el esternocleidomastoideo y los suboccipitales) están interconectados con estructuras neurológicas que participan en la percepción del equilibrio. Estudios clínicos han mostrado que pacientes con trastornos temporomandibulares presentan una mayor incidencia de mareos, especialmente cuando se combinan con tensión muscular cervical. Por ejemplo, investigaciones han encontrado que hasta el 60% de las personas con disfunción de ATM reportan episodios de vértigo o mareos, lo que subraya la importancia de evaluar esta articulación en pacientes con síntomas vestibulares persistentes sin causa aparente.

Articulación temporomandibular, dolor de cabeza y presión en la nuca

La disfunción de la articulación temporomandibular puede generar una cadena de síntomas que afectan significativamente la calidad de vida del paciente. Entre los más comunes se encuentran el dolor de cabeza asociado a la articulación temporomandibular, así como presión en la nuca y sensación de mareo. Estos síntomas surgen debido a la conexión funcional entre la ATM, los músculos del cráneo y cuello, y el sistema nervioso central. La tensión o desalineación en esta articulación puede provocar contracturas musculares en la zona cervical y suboccipital, lo que a su vez comprime terminaciones nerviosas y altera el flujo sanguíneo cerebral. Esto no solo desencadena cefaleas y molestias cervicales, sino que también interfiere con el sistema vestibular, encargado del equilibrio. Por ello, no es raro que quienes padecen disfunción de ATM experimenten inestabilidad y desorientación, estableciendo una clara correlación entre estos síntomas y problemas de equilibrio.

transtorno temporomandibular y mareos continuos

Síntomas del trastorno temporomandibular relacionados con mareos y dolor

La disfunción de la articulación temporomandibular (ATM) puede manifestarse a través de una amplia variedad de síntomas que van más allá del área mandibular. Entre los más comunes se encuentran el dolor de mandíbula y cabeza, dificultad para masticar, chasquidos articulares y tensión en la zona cervical. Uno de los síntomas menos conocidos pero frecuentes es la aparición de mareos persistentes, que pueden confundirse con problemas del oído o del equilibrio. Esta combinación de dolor y mareos puede afectar notablemente la calidad de vida del paciente, ya que refleja una alteración en la coordinación entre la ATM, la musculatura cervical y el sistema vestibular.

Mareo y dolor de mandíbula: una señal de alerta

El bruxismo, caracterizado por el apretamiento o rechinamiento involuntario de los dientes, puede generar una sobrecarga en la articulación temporomandibular (ATM) y en los músculos faciales, provocando síntomas como mareo y dolor de mandíbula. Esta tensión constante afecta no solo la zona mandibular, sino también la musculatura cervical y suboccipital, interfiriendo con el sistema vestibular, responsable del equilibrio.

Por ello, el dolor de mandíbula puede ser un indicador temprano de bruxismo, especialmente cuando se acompaña de mareos o sensación de inestabilidad sin causa aparente. Detectar y tratar este vínculo es clave para aliviar los síntomas y prevenir complicaciones.

Cabeza embotada y sensación de mareo: ¿puede ser ATM?

La sensación de cabeza embotada y mareo puede estar estrechamente relacionada con la tensión en la articulación temporomandibular (ATM) y los músculos circundantes. Cuando hay una disfunción mandibular, los músculos de la mandíbula, el cuello y la base del cráneo pueden tensarse de forma crónica, generando compresión sobre nervios y vasos sanguíneos que afectan el flujo hacia el cerebro. Esta tensión constante puede provocar una sensación de niebla mental, confusión o inestabilidad, comúnmente descrita como «cabeza embotada», junto con mareos.

Fisioterapia articulación temporomandibular: solución para los mareos

La fisioterapia en el trastorno temporomandibular juega un papel fundamental en el alivio de los síntomas asociados a la disfunción de la ATM. A través de técnicas específicas como la terapia manual, ejercicios de movilidad y relajación muscular, es posible reducir el dolor, mejorar la función mandibular y liberar la tensión acumulada en la zona cervical.

Estos abordajes también contribuyen a disminuir síntomas secundarios como los mareos, ya que, al mejorar la alineación y la mecánica de la articulación, se reduce la sobrecarga sobre estructuras neuromusculares que afectan el equilibrio.

1

Terapia manual

Técnicas de movilización articular y liberación miofascial que reducen la tensión en la ATM inflamada y los músculos circundantes.

2

Preparación

Movimientos controlados que mejoran la movilidad mandibular y fortalecen la musculatura de forma equilibrada.

3

Preparación

Corrección de hábitos posturales que afectan la alineación entre cabeza, cuello y mandíbula.

4

Preparación

Métodos para reducir la tensión muscular y el estrés que contribuyen al dolor de mandíbula y cabeza.

Beneficios de la fisioterapia en el trastorno temporomandibular

La fisioterapia es una herramienta eficaz para reducir el dolor de mandíbula y cabeza asociado a disfunciones de la ATM, especialmente en casos de ATM inflamada. Mediante técnicas como la liberación miofascial, ejercicios de estiramiento y movilización articular, se alivia la tensión muscular y se mejora la movilidad mandibular. Por ejemplo, el trabajo sobre los músculos masetero, temporal y cervical puede disminuir tanto el dolor local como los síntomas irradiados hacia la cabeza.

Además, al restaurar el equilibrio funcional entre la mandíbula y el cuello, la fisioterapia también ayuda a mejorar la estabilidad postural y reducir mareos, favoreciendo una mayor coordinación neuromuscular y bienestar general.

Tratamientos para el trastorno temporomandibular y mareos

El tratamiento del trastorno temporomandibular (ATM) puede abordarse desde distintas opciones médicas y de autocuidado, dependiendo de la causa y la intensidad de los síntomas. Entre las opciones de tratamiento médico se incluyen el uso de férulas o placas de descarga, analgésicos, antiinflamatorios y, en casos más complejos, fisioterapia especializada o infiltraciones. Por otro lado, las medidas de autocuidado para la ATM son clave en el alivio diario: aplicar calor local, evitar masticar alimentos duros, realizar ejercicios mandibulares suaves, mantener una buena postura y practicar técnicas de relajación. Estas estrategias combinadas ayudan a reducir el dolor mandibular y de cabeza, mejorar la movilidad y aliviar síntomas como los mareos relacionados con el ATM.

Opciones médicas y terapias recomendadas

El manejo del trastorno temporomandibular y dolor orofacial requiere un enfoque integral que combine distintas estrategias terapéuticas según la gravedad del caso. Una de las primeras opciones es el uso de férulas o placas oclusales, que ayudan a descomprimir la articulación, reducir el bruxismo y proteger los dientes, especialmente útil en casos de ATM inflamada.

Las intervenciones médicas pueden incluir el uso de analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares o incluso infiltraciones articulares en casos persistentes.

Estas medidas están orientadas a controlar la inflamación, disminuir el dolor de cabeza ATM y mejorar la función mandibular.La fisioterapia especializada también desempeña un papel clave, con técnicas como la terapia manual, ejercicios de movilidad mandibular, estiramientos cervicales y reeducación postural, que ayudan a aliviar la tensión muscular, reducir el dolor orofacial y mejorar la calidad de vida del paciente. La combinación de estos tratamientos es fundamental para abordar eficazmente la disfunción y sus síntomas asociados.

Hábitos diarios para reducir los síntomas

Para prevenir la aparición o el empeoramiento de los síntomas del trastorno temporomandibular, es fundamental adoptar hábitos saludables que reduzcan la tensión muscular y mejoren la función de la mandíbula y el cuello. Aquí algunas recomendaciones prácticas:

 

  • Mantén una buena postura: evita encorvarte al trabajar o usar dispositivos móviles. Una mala alineación postural puede generar sobrecarga en la zona cervical, lo que contribuye a la presión en la nuca y sensación de mareo.
  • Evita apretar los dientes: sé consciente del bruxismo diurno y relaja la mandíbula dejando los dientes ligeramente separados y los labios cerrados.
  • Realiza pausas activas: si pasas mucho tiempo sentado, realiza estiramientos de cuello y hombros cada hora para aliviar la tensión acumulada.
  • Cuida el descanso nocturno: duerme boca arriba con una almohada que mantenga el cuello alineado. Dormir boca abajo puede empeorar la compresión cervical y los síntomas vestibulares.
sintomas del transtorno temporomandibular

Recupera tu bienestar y dile adiós a los mareos

Si experimentas síntomas como bruxismo y mareos, dolor de mandíbula y cabeza, o molestias al abrir la boca no lo ignores. Estos pueden ser señales de un trastorno temporomandibular que afecta tu bienestar diario.

Consultar con un especialista en ATM es el primer paso para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento personalizado. Con el abordaje adecuado, es posible aliviar el dolor, mejorar la función mandibular y recuperar tu calidad de vida. ¡No esperes más y da el paso hacia tu bienestar!

Indice

Fisioterapia ATM

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Álvaro Parra

Fisioterapeuta

Máster en Disfunción CraneoCervicoMandibular, Dolor Orofacial y ATM.

Adriana Rodriguez-Noriega

Fisioterapeuta

Especialista en Disfunción Cráneo Cervico Mandibular, Dolor Orofacial y ATM.

Miriam Esquivias

Logopeda

Logopeda Especialista en Terapia Miofuncional Orofacial

Marta Medina

Odontóloga

Máster en Disfunción CraneoMandibular y Dolor Orofacial. Dir. Carel Dental

Ana Díaz

Auxiliar Administrativa

Auxiliar Administrativa.